Al igual que la alergia al cacahuete (maní), la alergia a los frutos secos está en aumento. La edad más común para desarrollar alergia a los frutos secos es antes de los cinco años; sin embargo, también es posible que niños mayores y adultos presenten síntomas, incluso si han consumido frutos secos sin problemas previamente.
La alergia a los frutos secos se refiere a una alergia a uno o más de los ocho frutos secos. También es más probable tener alergia al sésamo, ya que la presencia de proteínas similares aumenta la probabilidad de reactividad cruzada.
Los ocho frutos secos más comunes suelen ser los siguientes:
- Almendras: Muy utilizadas en repostería y como snack saludable.
- Nueces: Ricas en omega-3 y antioxidantes, ideales para comer solos o en ensaladas y postres.
- Avellanas: Muy apreciadas en chocolates y meriendas energéticas.
- Pistachos: Consumidos como snack, a menudo con cáscara, y en preparaciones dulces y saladas.
- Cacahuetes (maní): Aunque técnicamente son legumbres, se consideran frutos secos en términos culinarios y de consumo.
- Pecanas: Con un sabor suave y mantecoso, perfectas en postres y ensaladas.
- Anacardos (castañas de cajú): Muy utilizados en la cocina vegana y en postres.
- Piñones: Comúnmente usados en pesto y en platos mediterráneos.
Curiosamente, a pesar de que el cacahuete es botánicamente diferente de los frutos secos, las personas con alergia al cacahuete parecen tener entre un 30 % y un 40 % más de probabilidades de desarrollar alergia a los frutos secos. Curiosamente, no ocurre lo mismo a la inversa.
Frutos secos que no son frutos secos: A pesar de sus nombres engañosos, los siguientes no son frutos secos: coco, castaña, castaña de agua, nuez moscada y piñón.
Es probable que los signos y síntomas de una respuesta alérgica a los frutos secos aparezcan a los pocos minutos del contacto, aunque puede tardar hasta dos horas.
Revisa siempre las etiquetas de los alimentos: Es muy importante revisar la lista de ingredientes en las etiquetas de los alimentos, especialmente en el caso de los alimentos producidos fuera del Reino Unido y Europa, ya que algunos países no están obligados a imprimir los frutos secos como un artículo destacado.
Los frutos secos son un ingrediente común en muchas cocinas, por lo que si tiene intención de comer en un restaurante chino, indio o tailandés, asegúrese de preguntar todos los detalles de los ingredientes antes de hacer su selección.
Aceites de frutos secos: Los aceites de frutos secos refinados están altamente procesados, lo que reduce la probabilidad de que la proteína del fruto seco permanezca en el aceite. Sin embargo, conviene revisar la etiqueta por si el aceite contiene trazas de proteína de fruto seco. Los aceites prensados en frío o sin refinar, como el de almendras o nueces, pueden contener suficiente proteína de fruto seco como para provocar una reacción alérgica en personas alérgicas, por lo que deben evitarse.

La alergia a los frutos secos generalmente NO se supera con la edad, por lo que es muy importante tener estas precauciones de por vida.
Aquí tienes algunas precauciones importantes para evitar reacciones alérgicas a los frutos secos:
- Identificar al alérgico específico: No todas las personas son alérgicas a los mismos frutos secos. Es importante saber exactamente a qué tipo se es alérgico y evitarlo estrictamente.
- Leer las etiquetas: Siempre revisa las etiquetas de los alimentos procesados, ya que los frutos secos pueden estar presentes en productos como chocolates, cereales, panes, y snacks. También pueden estar en la misma línea de producción, lo que aumenta el riesgo de contaminación cruzada.
- Evitar la contaminación cruzada: En restaurantes o tiendas, pregunta si los frutos secos se manejan en la misma área o maquinaria que otros alimentos, para reducir el riesgo de contaminación accidental.
- Informar en restaurantes: Cuando comas fuera, informa al personal sobre tu alergia para que puedan tomar precauciones adicionales en la cocina.
- Llevar medicamentos de emergencia: Siempre que sea recomendado por un médico, lleva contigo un autoinyector de epinefrina (adrenalina) en caso de reacciones severas, y leche de antihistamínicos si tu médico lo indica.
- Leer las advertencias en productos: Busca frases como “puede contener trazas de frutos secos” o “procesado en una planta que también procesa frutos secos”.
- Educar a familiares y amigos: Asegúrate de que quienes te cuidan conozcan tu alergia y la importancia de evitar cualquier contacto.
- Precaución con alimentos caseros: Si compartes alimentos con otros, pide que no añadan frutos secos o que te indiquen claramente los ingredientes.








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