Hablar con los niños pequeños sobre sus alergias alimentarias puede ser una oportunidad para enseñarles a cuidarse y a entender su cuerpo.
En ocasiones subestimamos lo que los pequeños puedan comprender y sorprendentemente (y como experiencia personal) desde muy pequeñitos pueden ir entendiendo que hay algunos alimentos que no pueden comer. Lo importantes es enseñarles con paciencia y con un lenguaje acorde a su edad, sin palabras técnicas complejas y a medida que ellos crecen podemos ir de a poco explicando cada vez más.
Aquí te dejo algunas ideas para hacerlo de manera sencilla y amigable:
- Usa un lenguaje simple y positivo: Explícales que algunos alimentos pueden hacerlos sentir mal y que es muy importante evitar esos alimentos para que puedan jugar, aprender y divertirse sin preocupaciones.
- Hazlo un cuento o historia: Puedes crear historias donde el personaje principal aprende a identificar sus alimentos seguros y peligrosos, así les será más fácil entender y recordar.
- Enfócate en lo que sí pueden comer: Siempre habla de los alimentos que sí están permitidos y que ellos disfrutan, para que no se sientan aislados o frustrados.
- Sé un ejemplo: Muéstrales cómo tú también sigues las reglas y eliges alimentos seguros. Los niños aprenden mucho con el ejemplo.
- Respuesta a sus dudas: Anímales a preguntar y escúchales con paciencia. Responde a sus dudas con tono calmado y amoroso.
- Utiliza imágenes o dibujos: Los pictogramas o dibujos de alimentos ayudan a que los pequeños comprendan mejor y reconozcan qué pueden comer y qué no. Ejemplo: Libro de actividades para niños pequeños con alergia al maní
- Reafirma que siempre estás allí para cuidarles: Dile que es muy valiente y que siempre estarás a su lado para protegerlos y cuidarlos.
Texto sugerido para los más pequeños:
Querido (nombre del niño/a) quiero contarte algo importante para que estés muy bien y feliz. Algunas comidas que a veces comemos pueden hacer que te sientas mal, y eso se llama alergia alimentaria. Es como si tu cuerpo tuviera un superhéroe que te cuida y le dice a estos alimentos: “¡No, gracias!” cuando intentan entrar. Por eso, es muy importante que siempre comas las cosas que tu mamá, papá o tu doctor te hayan dicho que sí puedes comer. Y si alguna vez ves que alguien come algo diferente, debes decírselo a un adulto para que tú estés seguro/a y no te pase nada. Recuerda, ¡eres muy especial y tu salud es lo más importante! Siempre vamos a cuidarte mucho para que puedas jugar, aprender y sonreír cada día.
Recuerda que hablar con cariño y en un tono fácil de entender les ayuda a sentirse seguros y en control de su salud. ¡Ellos son muy inteligentes y aprenden rápidamente con amor y paciencia!









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