Receta leche vegetal

Receta leche vegetal

Esta fantástica receta es una maravillosa alternativa para niños APLV, adultos, veganos y para quienes deseen tener una alimentación más saludable.

Nuestra querida colaboradora Polla (Andrea) Trujillo la «Caserita Roja» nos comparte esta deliciosa receta.


La proporción para preparar leches vegetales en tu licuadora es:

  • 1 taza de alimento remojado
  • 3 tazas de agua, de preferencia filtrada.
  • De frutos secos en remojo, como almendras, nueces, maní, castañas de anacardo, pistachos, avellanas euro-peas, coco rallado, entre otros.
  • De semillas en remojo, como sésamo, maravilla, zapallo, alpiste, entre otros.
  • De cereales en remojo, como ave-na, quinua, entre otros.

Para «activar» los frutos y semillas se deben poner en contacto con el agua, ya que de esta manera «despierta» su información natural de crecer. Al estar en remojo por varias horas (toda la noche, por ejemplo) despliegan todos sus nutrientes a favor de nuestra alimentación, se hacen más digeribles y blandos, mejorando todas las variables para un licuado y consumo óptimos (los pistachos, las avellanas, el coco y la avena no responden a este proceso de activación de los nutrientes, pero se remonjan de todos modos para ablandarlos).

Es ideal consumir las semillas y frutos secos «activados», tanto para preparar leches con ellos, como para su uso diario en comidas y meriendas. Pero es muy importante considerar que la humedad va a descomponer el alimento pasada una cantidad de horas (también dependerá de la temperatura ambiente), por lo que es indispensable guardarlas en un recipiente cerrado por máximo dos días dentro del refrigerador, o secarlas a baja temperatura (para no dañar sus aceites) en una máquina deshidratadora (existente para uso doméstico) o al sol durante el verano, para que duren más tiempo.

Dejo en remojo el alimento a utilizar en una taza, que se cubra y sobrepase de agua durante 6 a 8 horas los que son de mayor tamaño y de 2 a 4 horas los que son más pequeños. El remojo de la noche es práctico, ya que mientras sucede la magia, dormimos y al despertar, ¡está listo para consumir!

Mezclo en la licuadora la taza de alimento y la cubro con un litro de agua.

Pueden usar una mezcla de alimentos si prefieren, eso es gusto personal.

En la velocidad más baja mantener durante unos 30 segundos, luego ir subiendo la velocidad lentamente, para que el alimento se triture armónicamente y mezcle con el agua.

Es necesario pensar que el tiempo de licuado supera en más del triple al tiempo que toma licuar una fruta para hacerla jugo. Paciencia.

Una vez que llegué al nivel máximo de velocidad, apago la licuadora.

Voy a necesitar un jarro o recipiente y un colador (el de malla más fina).

Cuelo mi leche recién preparada, me ayudo con una cuchara para revolver la pulpa y extraer al máximo el líquido, reservo la pulpa y tengo lista mi leche vegetal.

La pulpas vegetales las podemos reutilizar en diversas preparaciones, sin embargo debemos considerar que la mayoría de sus propiedades nutritivas quedaron en la leche que preparamos, la pulpa se transforma en un residuo que nos aporta fibra y consistencia.

Podemos agregarla a mezclas de queques, tortillas, hamburguesas, guisos.


La Caserita Roja, cocina consciente, rica y fácil, es una guía práctica para alimentarse mejor. Nos invita a reflexionar sobre nuestra historia alimenticia, haciendo conexiones con la salud, cuerpo y emociones.


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Soy Maite

Bienvenidos a este blog donde compartiremos experiencias relacionadas con la vida con hijos con alergias alimentarias (APLV, nueces, pescados, huevo, etc). Personalmente ha sido un camino de altos y bajos y sobre todo mucho aprendizaje, no estás sola(o)!!
Espero puedas encontrar acá tip´s e ideas e inspiración para ti y tu familia.
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